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El Señor de las Moscas

 "El Señor de las Moscas" es la primera y más celebre novela de William Golding. Publicada en el año 1954 apenas tuvo éxito alguno, pero años más tarde alcanzaría gran fama entre los lectores de Inglaterra, hasta el punto de ser considerada un clásico de la literatura inglesa de postguerra.

La novela se ambienta en una pequeña isla desierta en la que un avión sufre un accidente que deja como únicos sobrevivientes a los niños que viajaban en este. El niño de mayor edad tan solo tiene 14 años, por lo que estos niños tendrán que aprender a vivir sin adultos. 

Los dos primeros muchachos que se nos presentan en la historia son Piggy y Ralph, quienes tras haber sufrido el accidente comienzan a buscar a los demás niños supervivientes. Después de encontrar una caracola a orillas del mar se les ocurre soplarla para que al oírla, acudan los demás niños al lugar donde se encuentran ellos. Niños comienzan a llegar y entre ellos se encuentra un grupo de chicos pertenecientes a un coro que viajaban en el avión, junto con el director de estos, Jack. Deciden bautizar a la piedra en la que terminan por reunirse todos con el nombre de "plataforma", así como deciden que cada vez que la caracola sea soplada todos deberán ir a reunirse en esta "plataforma". 

Los muchachos se ven forzados a comenzar y organizar su nueva vida en la isla y para ello comienzan por designar un jefe, Ralph, quien ha sido elegido por votación. Este impone normas basadas en las costumbres civilizadas y propone hacer una hoguera en lo alto de la isla para que pueda verlo alguien y que de esta forma puedan ser rescatados. 

Poco a poco los muchachos componen una célula autónoma movido por la esperanza de ser rescatados. Este sentimiento es reforzado por el recuerdo del hogar, y es por ello que al principio los chicos crean un tipo de organización similar a la aprendida con los adultos. 

La hoguera vigilada por uno de los grupos en los que se habían dividido, formado por Jack y sus cazadores, es desatendida en el momento en que un barco pasa por la isla, por lo que reciben una gran bronca por parte de Ralph. El temor comienza a generarse y expandirse entre los más pequeños, lo que da lugar a la "bestia", y cada vez son menos las esperanzas de que se produzca un rescate. De esta manera va creciendo la "fuerza de la Bestia".

Los cazadores deciden ir en busca de un animal o bestia para cazarla, pero cuando llegan a la cima de la isla tan solo hallan un monstruo irreal, pues tan solo se encuentran con un muñeco y un paracaídas movido por el bamboleo del viento. Comienzan a darse entonces disputas entre Jack y Ralph, por lo que el grupo termina por dividirse en dos, con los mellizos, Ralph, Piggy y Simon por un lado y Jack y sus cazadores por el otro.

Una vez separados el grupo de Jack comienza a comportarse de forma salvaje, formando una tribu y pintándose la cara y piel. Cuando el Señor de las Moscas (conjunto de moscas) acude para comerse una cabeza de jabalí que estos habían cortado para él se da cuenta de que Simon le ha visto, va hacia él y le dice que es él quien causa el mal entre los niños. Esa noche se produce una tormenta y Simon muere.

Jack y los suyos vuelven a cazar un animal y se dirigen hacia donde se encuentran los demás para tratar de robarles el fuego y así poder cocinar lo que han cazado. A partir de este momento comienza una gran pelea que deja como resultado a varios heridos, la muerte de Piggy y la destrucción de la caracola. Tras la pelea, Jack obliga a los mellizos a unirse a su grupo y ordenó que se le diera caza a Ralph. Como nadie lo encontraron prendieron fuego a la isla para que de esta forma saliera de su escondite. Ralph estuvo todo el tiempo moviéndose sin parar entre los arbustos hasta que, cuando ya casi lo tenían acorralado, un marinero apareció, quien al haber visto la isla en llamas decidió bajar de su barco y buscar al causante del incendio. Finalmente, el marinero rescata a los niños llevándolos en su barco.

A lo largo de la novela podemos ver como aflora ese "instinto de supervivencia" con el que todo ser humano nace, del mismo modo que podemos ver como los niños encuentran una forma de organizarse para mantener su supervivencia a través de normas o leyes creadas por ellos mismos. 

La novela se encuentra llena de símbolos, ya que se trata de una novela alegórica. Por ejemplo, la caracola es un símbolo de la civilización y el orden, así como de la democracia, pues aquel que que la tuviera en sus manos era quien tenía el poder de la palabra. Por otro lado, tenemos la cabeza de cerdo que se le entrega al Señor de las Moscas para aplacar la ira de la "bestia", esta es un símbolo complicado que llega a ser el elemento principal de la obra, pues se convierte en una manifestación visible del poder del mal que incluso puede llegar a representar al diablo, ya que una de las traducciones que puede tener el nombre de este es "Señor de las Moscas". Por último, podemos ver a lo largo de la novela como cada personaje se caracteriza por representar unas ideas o valores: Ralph representa la civilización y la democracia; Piggy representa el intelecto y el racionalismo; Jack ese "lado salvaje" que posee el ser humano y el deseo de poder y Simon la bondad y el misticismo. 

Una vez leída la obra es increíble darse cuenta de como incluso en los niños pueden emerger gestos y acciones humanos de extrema crueldad, cuando son sometidos a condiciones extremas. Viendo la obra desde una perspectiva algo más frívola, vemos como al final tan solo son niños que han perdido su inocencia de la noche a la mañana y que se han convertido en monstruos cambiando su forma de comportarse como si fueran animales que han perdido toda la humanidad y raciocinio por el que se caracteriza el ser humano. En lo que al título de la obra respecta, creo que con "Señor" el autor no se refiero sino a Jack y con "las Moscas" a todos aquellos niños que le siguen.

El argumento de esta obra me lleva a pensar en el hecho de que los problemas de los niños comienzan a agravarse cuando estos empiezan a dividirse. Algunos creen que deben mantener la hoguera encendida para que alguien venga a su rescate, mientras que otros creen que lo que más importante es cazar y encontrar alimento para no morir de hambre. Como consecuencia de todas estas tensiones, los chicos empiezan a buscar un culpable, encontrándolo en la figura de la "bestia" que creen que habita en la isla y la culpan de todos los problemas que están sucediendo. A pesar de todo hay algunos chicos que no creen en la existencia de la bestia, sino que la consideran producto de su propio miedo. Es el caso de Simon, quien mientras discuten sobre al existencia de la bestia, declara: "Quizá haya una fiera. Lo que quiero decir es que ... a lo mejor somos nosotros".

Si tratamos de trasladar este argumento a la actualidad podríamos compararlo con la actual situación de pandemia. Mientras fue declarado el estado de alarma, quizás podríamos decir que nuestro enemigo no era aquel que quería salir a la calle y tener más libertad, de igual modo que no lo era aquel que nos obligaba a quedarnos en casa, ni lo es virus que nos obliga a mantenernos en casa, sino que lo es el mal que habita en nuestros corazones, es nuestro propio egoísmo y orgullo el que nos lleva a dividirnos, a pensar que nuestras ideas son las únicas que pueden llegar a ser consideradas como válidas y que nosotros mismo somos los únicos que podemos saber que es lo mejor para todos. 

Al final es nuestra propia capacidad del mal la que nos causa más problemas en la vida y es la que llega a dividir al ser humano de los demás.

A pesar de todo lo que la trama implica, William Golding declaró: "Creo que el bien vencerá finalmente al mal. No sé cómo, pero tengo fe en su victoria". 

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