¿Es aquello que nos rodea real o es tan solo una imagen de lo que quieren que creamos que es?
"El Show de Truman" es una película estadounidense que nos muestra un programa de telerrealidad, en el que Truman, un buen hombre, cuenta con una perfecta vida que es retransmitida 24 horas al día desde que el mismo momento en el que vino al mundo. El cometido de este programa de televisión no es otro que el de captar las emociones del protagonista, así como el de analizar el comportamiento que este tiene antes las distintas situaciones de la vida.
Toda aquella persona que aparezca o interfiera en la vida de Truman no es más que un actor o actriz que ha pasado con anterioridad por un selectivo casting y la ciudad en la que el personaje, (pues al final sin él saberlo es lo que es, un simple personaje de un programa televisivo,) cree vivir, no es más que un plató de televisión.
A lo largo de la película, podemos ver como uno de los puntos claves de esta se encuentra en el deseo o sueño que tiene Truman de explorar y viajar alrededor del mundo, sueño que comienza a causarle problemas al director del programa, quien debe tomar decisiones y manipular la vida de Truman para que no pueda hacerlo, pues al fin y al cabo no hay más mundo que recorrer que el que Truman ve cada día (a no ser que este saliera de las cuatros paredes que encierran el plató y pudiera salir al mundo real, aquel desde el que todos lo observan cada día).
El sueño de Truman, su enamoramiento por Sylvia, la caída de un foco, las interferencias de la radio, el encuentro con su padre (supuestamente fallecido años atrás), la monotonía de su propia vida... todo ello hace que poco a poco y con el paso del tiempo, Truman comience a replantearse y cuestionarse su propia realidad. A consecuencia de ello, Truman decide escapar de la ciudad, pero casualmente siempre ocurre un incidente que le impide salir de esta. Tras varios acontecimientos más como el del divorcio de Truman con su esposa Meryl (realmente renuncia a su puesto de trabajo como actriz, debido a la presión de este mismo) y con la vuelta a su vida de un padre que sobrevivió a una tormenta en el mar hace ya años, parece que la vida de Truman ha vuelto a la normalidad, siendo perfecta y tranquila como siempre había sido hasta ahora. La realidad, al final no es otra que la de que Truman ha intentado despistar a quién sea que le impide salir de la ciudad para poder volver a intentarlo (lo cual, si realmente reflexionamos, podemos ver que el director del programa y su equipo modifican la realidad de Truman, sin permitirle ver la que definiríamos como auténtica realidad y al haber Truman logrado ocultar la cámaras de seguridad, consigue modificar la realidad del estos, al hacerle creer que los objetos que ocultan las cámaras están puestos accidentalmente de esta forma). Truman consigue llegar al puerto y con una barca atravesar el mar, a pesar de los distintos intentos del director del programa de que no los consiga. Al final de su trayecto en barca, Truman se encuentra con una pared y unas camufladas escaleras que le permitirían acceder al exterior. A un paso de atravesar la puerta que le llevaría al mundo real, Christof le habla a través de los altavoces de plató, tratando de convencerle para que no lo haga. "No hay más verdad en el mundo real que la que existe en tu propio mundo artificial". Estas son las palabras de un desesperado Christof que esconden el deseo de que este permanezca en plató por el resto de su vida, aunque sin éxito alguno, pues en el último instante de la película, Truman decide dejar toda su supuesta y controlada vida atrás y salir al mundo real.
Puestos a reflexionar, podemos distinguir dos mundos: el "falso mundo", que atribuiremos al creado para la vida de Truman y el "mundo real", que designaremos para aquel mundo en el que creemos vivir todos. Esta película, nombrada ya anteriormente, nos presenta un mundo ficticio, que nos impide conocer el mundo real, así como también nos presenta una sociedad que decide por su propio pie ignorar este mundo real y convertirse de esta forma en meros espectadores del falso mundo. A lo largo de la película somos capaces de identificar diferentes tipos de personas: aquellas que conocen la verdad y aquellas otras que, inconscientemente, viven en la ignorancia.
El Show de Truman no es otra cosa que la adaptación cinematográfica y metafórica de la obra escrita por el gran Platón, "El mito de la Caverna". Esta obra defiende la existencia de un hombre que vive atada en en interior de una caverna, lugar en el que tan solo es capaz de ver sombras (emitidas por la luz del fuego y manipuladas por otras personas que pasan por detrás) de objetos, que este considera como verdadero, pues es lo único que ha visto a lo largo de su vida y, por consiguiente, es su realidad.
Tiempo después, uno de los prisioneros consigue liberarse de las cuerdos que lo mantiene atado y logra así salir de la caverna al verdadero mundo real. La luz del fuego ciega a este hombre, quien poco a poco consigue adaptarse a esta. Con cierta dificultad avanza hacia la salida de la caverna y comienza a observar los primeros reflejos y sombras de la naturaleza para, luego verlas directamente. Finalmente, observas las estrellas, la luna y el sol, concibiendo así el mundo exterior. Es entonces, cuando el hombre regresa a la caverna y trata de hacerles a entender a los demás que existe algo más que esas paredes, que todo lo que conocían hasta ahora es un engaño y que, por tanto, no es la realidad. Pero cuando este hombre vuelve a entrar en la caverna con dificultad para ver bien, acostumbrado ya a la luz exterior,, se encuentra con unos prisioneros que consideran que ha sido dañado en su viaje y no desean acompañarle fuera, a pesar de lo que se les ha sido dicho. Plató afirma que estos prisioneros harían todo lo posible para evitar dicha travesía, llegando incluso a ser capaces de matar a este hombre para evitar de esta forma ser liberados.
Platón comprende que el camino hacia la verdad y el conocimiento no es fácil, por ello describe la salida de la caverna como un tramo doloroso y complicado. Escapar de la ignorancia no es sencillo, pero aún así, el filósofo es optimista la pensar y creer que hay personas que consiguen desatarse de esas cadenas, escapar del engaño, escapar de la caverna y llegar al mundo al real, llegar al conocimiento. Para recorrer todo este camino el hombre debe contar con una fuerza física, así como mental, pues debe ser capaz de reflexionar, de tener un pensamiento crítico, debe ser capaz de cuestionarse aquello que se le es dicho y ser capaz de dudar y desconfiar.
Al igual que los habitantes de la caverna, Truman se encuentra atrapado en la realidad en la que vive. A ambos personajes les es difícil salir de su mundo y dudan al hacerlo, pues "su mundo" es todo aquello que conocen; y es doloroso y produce miedo dejar atrás todo aquello que conoces y aventurarte a lo desconocido. Es difícil salir al exterior y alcanzar el conocimiento. Es difícil conocer la realidad y darse cuenta de que, en parte, uno mismo es culpable de que esto haya sucedido, por no haberse cuestionado nunca nada y haber aceptado la "realidad" tal y como se te ha presentado o, mejor dicho, como otro ha querido que se te presente. A pesar de todo, debe predominar el echo de que Truman consigue salir del engaño, consigue tomar la decisión de dejar su casa (caverna) atrás y conocer el mundo real.
En la película, podemos distinguir el dualismo entre el mundo real y ficticio, es decir el mundo sensible y el inteligible. El mundo de Truman es aquel que definiríamos como sensible, puesto que es aquel que Christof ha creado para manipular de esta forma la vida de Truman. Aquello que encontramos fuera de plató podríamos definirlo como mundo de las ideas y en cuanto al propio Truman, podríamos considerarlo como el filósofo platónico, puesto que es quien se enfrenta a las distintas situaciones. Pese a todos los obstáculos es capaz de llegar al mundo de las ideas. El propio Platón dijo que debemos desconfiar de aquello que captamos con los sentidos y fiarnos de la razón. Truman lucha por conseguir la verdad, desconfiando del mundo sensible. El mensaje de ambas obras, tanto del "mito de la Caverna" como del "Show de Truman", es que debemos luchar siempre por conocer la verdad, por muy dolorosa que esta sea, debemos enfrentarla, sean cuales sean las consecuencias de hacerlo, porque el mundo que conocemos esta lejos de ser la verdad, y para poder conocerla reamente, debemos dejar atrás todo aquello que creemos conocer y alcanzar así el conocimiento pleno de la verdad.
El Show de Truman puede ser comparado con muchas otras obras, películas o videojuegos. En esta ocasión me gustaría hacer una breve comparación y mención de la película de "Mátrix". Esta nos plantea un mundo controlado por máquinas en el que las mentes de los seres humanos se encuentran conectadas a una realidad virtual. Los humanos son conectados a estas máquinas para obtener energía y las pocas personas que no están suspendidas o han sido liberadas se encuentran en otra ciudad.
En ambas películas podemos ver como un ser u objeto superior controla a uno o varios humanos, modificando su realidad, hasta que este o uno de estos, tras un largo camino de obstáculos, es capaz de salir de él y conocer la verdadera realidad, alcanzando así el conocimiento.
Para concluir, me gustaría recalcar como el ser humano teme a la verdad, motivo por el que suele ignorarla, huyendo así de ella. Vivimos en un mundo donde se nos engaña y manipula constantemente, muchas veces porque permitimos que esto suceda.
Actualmente somos prisioneros de los medios de comunicación porque aceptamos lo que nos dicen continuamente, provocando así que nuestra realidad depende de estos. Debemos aprender a diferenciar entre lo real y lo ficticio, así como aprender a dudar y a cuestionarnos aquello que oímos.
En definitiva, "El Show de Truman", es una película que debería llegar a un mayor público y hacer llegar así el gran mensaje que esta transmite.
¿Y tú? ¿Cómo reaccionarias si encontraras una cámara frente a tu casa?
Comentarios
Publicar un comentario