¿Qué ha sido de la mujer en la historia de la filosofía? ¿Ha sido partícipe de ella? ¿Por qué los nombres históricos más destacados pertenecen a hombres?
La historia, en cualquier ámbito, está repleta de figuras femeninas. Y, como no podía ser de otro modo, en el ámbito filosófico son varias las mujeres que trataron de dar y dejar su aportación para el resto de la eternidad.
La cuestión es que dichas mujeres han pasado desapercibidas. Pero, ¿Por qué? Toscano Medina dijo una vez: "Cada vez que las mujeres han intentado hacerse un hueco en la filosofía han sido condenadas a ser y existir en un mundo creado por el varón". Personalmente, considero que dicha frase da una gran y exacta explicación del motivo por el que las mujeres han pasado inadvertidas a lo largo de la historia filosófica.
Afortunadamente, ha sido posible encontrar, recopilar y dar visibilidad a antiguas filósofas, que de haber tenido su debido reconocimiento desde un principio, habrían marcado un antes y un después en la historia de la filosofía y habrían sido determinantes para los filósofos posteriores a ellas.
Es el caso de Hipatia de Alejandría, una filósofa de la que se desconoce su fecha de nacimiento exacta. Algunos expertos sitúan su nacimiento en torno al año 370 a.C., aunque otros cuestionan esta fecha al no cuadrar con la fecha en la que enseñaba a su discípulo más conocido, Sinesio de Cinere, quien nació en el año 368 a.C. y falleció en el 370 a.C. Los estudios más recientes han revelado que Hipatia vivió en el siglo IV y que su nacimiento se dio en el año 355 a.C.
Hipatia de Alejandría ha pasado a la historia como la primera mujer científica, una mujer brillante cabe destacar. Gracias, en parte, a su padre, Teón de Alejandría, filósofo y matemático que veló siempre por la educación de su hija, pues deseaba que esta fuera "el humano perfecto".
Respecto a sus estudios podemos afirmar, gracias a los testimonios de Damascio o Filostorgio, que Hipatia destacó tanto en talento como en logros científicos, sobrepasando incluso los de su padre. Por otro lado, según las cartas de Sinesio se sitúa a la filósofa en la escuela neoplatónica cuyas ideas proceden de los pitagóricos. Sobresale su trabajo en álgebra: escribió ocho libros sobre la Geometría de las Crónicas de Apolonio; escribió un Canon de Astronomía en el que revisó las Tablas Astronómicas de Ptolomeo y formó un planisferio, entre otros.
Más allá de interesarse por la filosofía, matemáticas y astronomía, decidió adentrarse en el mundo de la mecánica y las tecnologías prácticas. Información que tenemos gracias a documentos que nos muestran algunos de los diseños que hizo, como un hidrómetro o un aerómetro.
En cuanto al ámbito personal, son leyendas las que han permanecido hasta hoy. Se dice que Hipatia se casó con el filósofo Isidoro y que desarrolló una vocación hacia los dioses paganos. Lejos de leyendas, siempre se ha mostrado una imagen de Hipatia racional frente a la tradición helénica que se mantuvo al margen de los enfrentamientos entre paganos y cristianos.
Por suerte, Hipatia de Alejandría ha sido una de las mujeres a las que se le permitió trabajar y desarrollar sus conocimientos; y que, al contrario que otras, desempeñó un papel fundamental gracias a sus investigaciones. Pues como dijo el gran filósofo Sócrates: "Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo".
Por último, me gustaría agradecer a aquellos que dedican su día a día a desenmarañar la parte oscura de la historia, porque aunque hayan transcurrido siglos, nunca es tarde para ensalzar la imagen de una mujer que realmente se ganó el ser recordada.
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